El hombre que hablaba con las plantas

Juan José Saavedra

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Dice el autor del libro:

Solemos hablar de las plantas como seres pasivos, inmóviles, casi inertes, más cercanas a lo que podría ser un objeto que a un ser vivo; sin embargo, dentro del mundo de las plantas encontramos seres realmente asombrosos. Es sabido que el contacto con la naturaleza produce un efecto benéfico, tal y como muchos autores y tradiciones literarias han expresado a lo largo de los siglos.

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Dice el autor del libro:

Solemos hablar de las plantas como seres pasivos, inmóviles, casi inertes, más cercanas a lo que podría ser un objeto que a un ser vivo; sin embargo, dentro del mundo de las plantas encontramos seres realmente asombrosos. Es sabido que el contacto con la naturaleza produce un efecto benéfico, tal y como muchos autores y tradiciones literarias han expresado a lo largo de los siglos. A medida que ganamos en experiencia y conocimiento de la vida y el mundo, más sentimos la necesidad de retornar a la naturaleza. No tienen nuestro «vacío existencial».«En el reino vegetal están las claves para entendernos». He dejado escritos estos pensamiento en alguno de mis cuadernos de notas…

No todo el mundo es consciente de que las plantas nos proporcionan los alimentos que comemos, los medicamentos que tomamos, el combustible que usamos y, por supuesto, el oxígeno que respiramos. Son claves para nuestra evolución, para lograr avances científicos, sociales y económicos que moldean el mundo actual en el que estamos inmersos. Los seres humanos aprovechamos en la actualidad cerca de cincuenta mil especies de plantas distintas. Sin la existencia de estas, no existiríamos los humanos. Siento tristeza y dolor por la ignorancia que tenemos sobre las plantas. Y siento alegría al estar rodeado de amigos que las quieren y, como yo, las respetan.

No es un secreto que la sociedad está cambiando. Y nuestros hábitos y el de nuestros hijos. Pasamos más del noventa por ciento de nuestro tiempo en espacios interiores, y algo tan simple como salir a dar un paseo al aire libre, que sabemos que nos llena de dicha, hoy es casi un lujo. Y eso que, cuando nos falta el contacto con el entorno natural, enfermamos. Así de simple. Esta desconexión se llama Trastorno de Déficit de Naturaleza, y afecta negativamente no solo a nuestro ánimo, sino que también a nuestra salud.

Todos nos movemos en el filo de nuestra memoria. Todos aquellos paseos y charlas de esta historia vegetal (con mis amigos) quedaron recogidos en este libro. Mientras lo he ido recordando, miro a mi alrededor: es hoy el presente, una mañana de otoño, donde una neblina envuelve el campo, cuyos surcos se hallan cubiertos de una capa húmeda brillante, hay una rama rota de un abedul. Pese a que no hace viento, el follaje amarillo brillante de los abedules se mueve junto al arroyo. El cielo de la mañana aparece de azul turquesa. Los helechos van volviéndose rojizos. Los árboles me hablan. Empiezo a entender al mudo que me rodea: veo con la piel, oigo con los brazos, pienso con el aire, no tengo lugar, estoy donde debía estar.

Soy consciente de que una obra tiene palabras, voces y muchos silencios. Un escritor puede contar una historia cuando va cayendo en la cueva del recuerdo y desde allí asciende para convertir el pasado en presente. En este texto, como un pájaro he volado con palabras; es el resultado de compartir lo que me contaron. He anotado muchas ideas, que se comportan como las mareas: tienen un flujo y un reflujo. Me quedan muchas dudas y algunas certezas: nunca conoceremos la primera semilla que potencialmente contuvo en sí todos los árboles de su especie, pero sí hemos realizado un recorrido por el resultado de aquella primera semilla que llamamos Naturaleza.

Mis amigos, y su amistad, como todo lo humano, tuvo una vida corta, o larga, según cada uno lo vea. Tomás sigue en su pueblo con sus plantas. Flora, como toda mariposa, vuela y vuela. Ha bebido su sorbito de amistad y se ha ido. Pero quedan sus recuerdos: sus miradas, sus palabras…
Espero que, como yo, hayas descubierto que hay un mundo de seres vivientes en las nubes, en el aire, en el agua, en una brizna de hierba y en las palabras de este libro, que te acompañan en el silencio, como las plantas: compañeras de estas páginas, santas que están con nosotros y a quien nadie reza...

Ediciones JSS / 2022 / 249 págs. / 22,5x15 cm / Rústica / ISBN 979-84-403-0924-1

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